Motor averiado sustituido por uno con control desde el móvil

- El problema
- El motor de la persiana se averió y dejó de responder.
- La solución
- Sustitución por un motor A-OK con WiFi. La persiana queda con mando a distancia, control desde el móvil con su aplicación y control por voz con el asistente.
- Producto
- Motor A-OK con WiFi, con mando, aplicación móvil y control por voz
- Resultado
- La clienta, de 84 años, maneja la persiana desde el móvil. Su hijo la tiene configurada también en el suyo. Quedó encantada.
La edad no es el problema. Hace falta que alguien te lo deje configurado y te enseñe. Y que el mando siga existiendo, por si un día falla el móvil.
Cuando falla un motor, la primera pregunta suele ser si hay que cambiar la persiana entera. Casi nunca: se sustituye el motor y el resto se aprovecha.
Aquí, ya que había que abrir el cajón y cambiar el motor de todos modos, tenía sentido poner uno con WiFi en lugar de uno básico. La diferencia de precio es pequeña comparada con el trabajo de acceder al eje, y a cambio el hueco pasa a poder moverse desde el mando de siempre, desde el móvil o con la voz.
Lo importante de este caso no es la tecnología, es quién la usa. La clienta tiene 84 años y maneja la persiana desde el teléfono sin problema, porque alguien se sentó con ella, se lo dejó configurado y se lo explicó. Su hijo lo tiene también en su móvil, así que puede echar una mano desde fuera si hace falta.
Y el mando físico sigue ahí. Es deliberado: si un día el móvil se queda sin batería, cambia el router o alguien toca algo en la aplicación, la persiana se sigue moviendo con un botón.
